El orden importa: cada capa prepara la piel para la siguiente. Así se construye el famoso efecto glass skin.
No necesitas 10 productos: necesitas los correctos, aplicados en este orden, mañana y noche.
Limpiador en aceite + en agua para arrancar de cero.
Equilibra el pH y devuelve hidratación.
El activo del día: niacinamida, caracol o centella.
Sella todo y deja la piel jugosa.
De día, siempre. El paso que nunca se salta.
Los resultados llegan entre la semana 4 y 8. Es mejor una rutina corta que sí hagas todos los días, que una larga que abandones.
Introduce cada producto nuevo con 1–2 semanas de diferencia. Así sabes qué le funciona a tu piel y evitas irritaciones.
El sol es la causa #1 de manchas y envejecimiento. Reaplica cada 3–4 horas si estás al aire libre.
Haz el test de 2 preguntas y te decimos exactamente qué producto usar en cada paso, según tu piel.
Hacer el test de piel